Recobra las piernas que tenías en tu adolescencia con esta receta casera.

La mayoría de las mujeres o, al menos las que tienen esto, eternamente estamos buscando el modo de distinguirnos y sentirnos bien: el cutis, las uñas, el cabello… y las piernas. Y es por esto que en el instante en que comienzan a brotar esas arañitas o várices tan poco valoradas que nos ridiculizan y no nos dejan exponerla como nos ambicionaría, nos situamos en la labor de descubrir la manera de solucionar este conflicto de inmediato.

Las arañitas o várices surgen como derivación de un agente genético, la ampliación de presión en las venas proviniendo del sobrepeso, cambios hormonales trascendentes, el estar en el largo tiempo de pie o lo contradictorio, mucho tiempo de flojera, puesto que esto aquieta el regreso de la sangre y no deja que marche con exactitud e igualmente los anticonceptivos orales. Pero para que no tengas que asistir a procedimientos médicos sutiles y costosos como primera orden, te planteamos probar poner en práctica estos remedios caseros que consiguen implicar ser muy útiles.

ANOTA ESTAS RECETAS.

Vinagre de sidra de manzana: Poner en la licuadora una zanahoria trozada, pedazos de aloe vera y cantidad de vinagre de manzana necesario para preparar una pasta cremosa que luego colocarás en la zona de las arañitas. Dejarlo por 30 minutos y enjuagar con agua fría.

Cristal de sábila: o aloe vera, es un importante descongestivo y antiinflamatorio que también actúa como analgésico. Debes retirar el cristal de la hoja, calentarlo en una olla o microondas y aplicarlo sobre la piel afectada. Este procedimiento es mejor realizarlo de noche y aprovechar las horas de descanso.

Baños de sal marina y vinagre de manzana: En la bañera o en un recipiente en donde puedas sumergir las piernas, colocar agua suficiente, sal y vinagre. Mantener las piernas dentro durante unos 20 minutos aproximadamente al mismo tiempo que aplicarás masajes para relajar los tejidos. Lavar y secar.

Ginko balboa: Esta planta contiene flavonoides que son los encargados de estimular la circulación sanguínea ayudando a eliminar las várices. Puedes conseguir extracto de esta planta en forma de tabletas o cápsulas y puedes tomar hasta 3 por día.

Centella asiática: los tetraterpenoides de la centella asiática eliminan los dolores provocados por las várices, fortalecen los tejidos y previene la aparición de nuevas arañitas.

Muchas veces las várices se originan como consecuencia de malos hábitos que hemos instalado en nuestras vidas. Es importante cuidar la alimentación e incorporar frutas y alimentos ricos en fibras. La actividad física promueve la circulación de la sangre que es clave como también el mantenerse hidratado. Correr, caminar o nadar son ejercicios simples que están al alcance de cualquiera y que pueden hacer mucho por nuestras piernas.

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